Historia del poblado

Vista del poblado

Según las fuentes literarias y los resultados de las excavaciones recientes, es posible delinear los sucesos históricos acaecidos en la antigua Cafarnaún.
Ya en la edad Hasmonea, en el siglo segundo a.C., se constituyó un primer núcleo habitado a orillas del lago.
Su posición privilegiada a lo largo de las costas septentrionales del lago, ricas en peces, la proximidad a las fuentes nacientes de Tabga y a una arteria de la Vía Maris, permitían a los habitantes poder dedicarse tanto a la pesca como a la agricultura y beneficiarse del tráfico comercial que había entre Galilea y Damasco.

Jesús eligió Cafarnaún como centro de su ministerio público en Galilea.
Por los Evangelios sabemos que en el poblado se encontraban las casas de algunos apóstoles, como la de Pedro, en la que vivió, y una sinagoga a la que acudía el sábado.

En el s. I d.C., se reunió en Cafarnaún una comunidad judeocristiana que estableció en la casa de Pedro el lugar de encuentro de las asambleas, constituyendo un lugar de Culto doméstico. La presencia de judeocristianos también está recogida en varias fuentes judías, que llaman a estos primeros cristianos Minim, es decir, herejes.
Con la paz constantina, los fieles pudieron edificar una domus ecclesia más espaciosa para poder acoger a los primeros peregrinos que venían desde lejos.
En la época bizantina, tanto la sinagoga como la iglesia octagonal fueron reconstruidas de forma elegante y monumental, como testimonio también del creciente bienestar económico y social de los habitantes y de las atenciones de las dos comunidades, cristiana y hebrea, a mismo lugar de Cafarnaún.
En el periodo árabe, el poblado comenzó de forma gradual a perder importancia hasta ser abandonado definitivamente en el siglo XIII.

Reflexión