Los padres Virgilio Corbo y Stanislao Loffreda

Los padres Virgilio Corbo y Stanislao Loffreda

Dos arqueólogos a las puertas de la Casa de Pedro

En 1968, después de 42 años, se reanudaron las excavaciones de Cafarnaún bajo la dirección del P. Virgilio Corbo ofm, precisamente el día 16 de abril, centenario de san Pedro.

El P. Corbo, fortalecido por la experiencia apenas concluida en la fortaleza del Herodión, centró la búsqueda sobre la iglesia octogonal de época bizantina que había salido a la luz gracias a los trabajos del P. Gaudenzio Orfali, en 1921, y del P. Antonio Gassi, en 1925, que descubrió su ábside. Los mosaicos se extrajeron de su ubicación para que se conservaran mejor; esto permitió profundizar las excavaciones más allá de las estructuras bizantinas. Aproximadamente una semana después de los trabajos del P. Corbo, junto a los padres Stanislao Loffreda, Bellarmino Bagatti y Godfrey Kloetzly, se pudieron recuperar una gran cantidad de restos del enyesado de las paredes de una anterior domus ecclesia que conservaban numerosas inscripciones. Algunas de estas inscripciones presentaban símbolos cristianos e invocaciones a Cristo realizadas por los fieles y peregrinos, signo de una antigua veneración del lugar.

Las excavaciones continuaron en los espacios encerrados entre los muros de la iglesia bizantina y los resultados permitieron conocer que una serie de muros y pavimentos más antiguos se habían construido desde el período tardo romano al romano antiguo.

A partir de la segunda campaña de excavaciones, el P.Stanislao Loffreda ofm incluyó en su equipo a su compañero y colega Virgilio Corbo. Vistos los resultados alcanzados, el 30 de octubre se le permitió al P. Loffreda excavar una pequeña franja por debajo del pavimento de la domus ecclesia del siglo IV. Los arqueólogos querían conocer la antigüedad de la casa hallada.

La conservación, por debajo del pavimento, de una serie de estratos con restos de cerámica más antigua, les animó a abrir una zanja más amplia. Un cuenco entero no utilizado nunca, lámparas de la época herodiana, fragmentos de yeso colorados y la sucesión de distintos pavimentos les llevó a la conclusión de que, medio siglo después de la resurrección de Jesús, había una estancia en particular de la casa que se había ampliado y embellecido; una estancia dedicada a las reuniones de los primeros judeo-cristianos en la que hacer memoria de la presencia de Jesús en la casa de Pedro, el lugar en el que los evangelios sitúan numerosos milagros.
La noticia de los excepcionales hallazgos se difundió y encontró eco, no solo en los ambientes académicos, haciendo de Cafarnaún una de las metas más importantes de peregrinación en Tierra Santa.

De 1968 a 1986, el P. Corbo dirigió diecinueve campañas arqueológicas que le permitieron alcanzar cuatro objetivos principales:

  • Trazar la historia de Cafarnaún, desde el período de la Edad del Bronce medio al período árabe
  • Precisar la datación de la célebre sinagoga en los siglos IV-V (recientes estudios han retrasado dicha datación hasta finales del s. V)
  • Descubrir bajo la monumental sinagoga trazos de la sinagoga del tiempo de Jesús
  • Sacar a la luz los restos de la Casa de Pedro transformada en lugar de culto doméstico.

Al mismo tiempo que se realizaban las excavaciones, el P. Corbo se preocupó de restaurar las ruinas de Cafarnaún y disponer por toda la zona los elementos arquitectónicos de la sinagoga y otros hallazgos, de tal modo que fueran visibles a los peregrinos y turistas.

Finalmente, vio realizado su gran deseo de revitalizar el lugar de culto sobre la «Domus Petri» con la construcción del nuevo Memorial, inaugurado el 29 de junio de 1990 y del que siguió atentamente todas las fases de realización. El P. Corbo, fallecido un año después, está sepultado en Cafarnaún junto a la casa venerada, como había ardientemente deseado.

A partir del año 2000 se han llevado a cabo otras cuatro campañas de excavaciones, dirigidas por el P. Stanislao Loffreda, y que han interesado a los períodos árabe y bizantino del barrio habitado situado al este de la Casa de Pedro y de la Sinagoga. En el último decenio, además de otras excavaciones, el P. Loffreda ha trabajado en la publicación de nuevos volúmenes de la colección «Cafarnaún».

Los padres Virgilio Corbo y Stanislao Loffreda

El descubrimiento de la Casa de Pedro